Sobre el autor: Dino Donati es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal y preparador físico de atletas y equipos de competición. Atleta y competidor de Apnea. CEO de Feelforfit y redactor de las publicaciones y el contenido del portal.
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El entrenamiento cardiovascular  o de resistencia implica el acondicionamiento físico que ejerce sobre el corazón, el sistema respiratorio y los vasos sanguíneos asociados. En otras palabras, cuando realizas una sesión de entrenamiento cardiovascular, estás trabajando tu corazón, pulmones y sistema circulatorio, además de los músculos implicados (tren inferior del cuerpo si fuera ciclismo o tren superior del cuerpo si fuera remo por ejemplo). El entrenamiento CV es muy importante porque es el motor del cuerpo, especialmente en las acciones dinámicas. Los músculos son importantes, pero pongámoslo en este punto de vista: un coche no se desplaza sólo con una bonita carrocería verdad? Se necesita un buen motor!

La eficiencia del sistema cardiovascular se mide de 2 maneras diferentes. Por un lado tenemos la frecuencia cardíaca en reposo, que nos da el número exacto de los latidos del corazón por minuto. Los atletas o personas más capacitadas tienden a tener una frecuencia muy baja debido a que su sistema CV está muy entrenado y optimizado, especialmente el corazón, que siendo más fuerte, puede bombear más sangre con menos contracciones. Los atletas suelen tener menos de 60 latidos por minuto en reposo mientras que una persona normal promedia entre 60 y 90.

Por otro lado, tenemos la presión arterial mostrada con 2 números que representan la presión sistólica y diastólica. La sistólica representa la presión cuando el corazón bombea la sangre hacia fuera y diastólica cuando está relajado (por ejemplo 120/70). Las personas sanas siempre están por debajo de 140/80. La actividad física tiende a disminuir la presión arterial eliminando posibles cúmulos de grasa en las mismas arterias lo cuál impide la circulación correcta.

Entonces, ¿cuál es el beneficio que se obtiene con el entrenamiento cardiovascular? Hay varios! Dependiendo del caso y de la meta que nos hemos fijado, podemos entrenar de una forma u otra. El entrenamiento aeróbico implica intensidades entre aeróbico ligero (60-70% máx. Frecuencia cardíaca) y aeróbico extremo (100% del ritmo cardíaco).

Para comprobar tu frecuencia cardíaca máxima (FCmax) se puede aplicar de forma fácil mediante el cálculo (220 – edad) por lo que si tienes 30 años de edad debes tener 190 ppm al 100%. Si deseas ser más preciso, entonces puedes hacer la prueba de Conconi. Para hacer esto necesitas usar un pulsómetro. Durante 10′-15 ‘trata de hacer 30 “-60″ de ejercicio cardiovascular (series de 200m si estás corriendo por ejemplo) con una intensidad progresiva. Al llegar al punto de que tu FC no aumenta con la misma proporción que la intensidad, esa será tu zona de umbral anaeróbico. Eso significa que has llegado al 100% de pulsaciones en estado aeróbico. A ese resultado le puedes añadir un 10% y sería un valor muy aproximado para conocer tu FCmax.

Así, una vez que tenemos el la FC.max se puede determinar el resto de valores. Es importante conocer el sistema cardiovascular que estamos interesados ​​en entrenar, porque entonces nos acercaremos mucho mejor a nuestros objetivos.

Aeróbico ligero y moderado consumen poco glucógeno y principalmente grasa, es una intensidad útil para quemar grasa. Podemos soportar esta intensidad durante horas.

Si vamos un poco más intensos, entramos en aeróbico fuerte y extremo. La frecuencia cardíaca aumenta y la duración del ejercicio no es soportable durante tanto tiempo. El combustible principal utilizado es el glucógeno y la grasa pasa a un segundo plano (si es más intenso, quemas menos grasa). El aeróbico fuerte sería ideal para perder peso combinando grasa y glucógeno (hidratos de carbono) en el gasto energético.

En el aeróbico extremo, podemos llegar a lo que llamamos el umbral anaeróbico, nuestro ritmo cardíaco máximo en el estado aeróbico. Es bueno para los atletas o personas que necesitan aumentar el rendimiento en situaciones aeróbicas.

Después de esto, nos metemos en la zona anaeróbica. Esta intensidad se tolera sólo en distancias cortas y puede hacernos alcanzar la FCmax. Esta intensidad sólo se sugiere a los atletas del deportes que realmente necesitan este sistema cardiovascular como velocistas o deportes muy explosivos. Los ejercicios anaeróbicos consumen ATP (trifosfato de adenosina)  y FC (fosfato de creatina).

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